El regreso parecía
una utopía difícilmente realizable. Sin embargo, en
mayo de 2005 anunciaron su vuelta a los escenarios.
Allí
estaban: Hugo y Osvaldo Fattoruso, Roberto "Pelín"
Capobianco y Carlos "Caio" Vila, retomando la banda
que revolucionó a la escena musical rioplatense en la década
de 1960, con hits como Break it all y Never
Never.
En setiembre de
2005 grabaron un nuevo material discográfico en el estudio
Circo Beat de Buenos Aires, fundiendo la esencia
shakereana con la experiencia adquirida en más de cuarenta
años dedicados a distintas vertientes musicales. El resultado
es "Bonus Tracks", un álbum con
doce flamantes composiciones y una versión de "Break
it all" que incluye piano acústico. Los
Shakers presentan en esta etapa algunas modificaciones.

Cantan en español
y suenan diferente, debido a que la conformación básica
(dos guitarras, bajo y batería) mutó a bajo, teclado
y dos baterías. Claro que, al momento de interpretar sus clásicos,
Hugo y Osvaldo vuelven a tocar guitarras eléctricas.
En resumen: antes
jugaban a ser Los Beatles y ahora juegan a ser Los
Shakers.
Vivieron el éxito
a temprana edad. Hugo recuerda que "lo
experimentamos con la intensidad de la juventud y dentro de un contexto
de cambio a nivel mundial tras el advenimiento de la música
pop".